COMO ELLA DECÍA

Aquella mañana no necesitó madrugar porque ya tenía todo listo. Hacía una semana que había lavado toda su ropa, la planchó, le cosió su nombre a cada prenda, una por una. Armó dos pequeñas maletas, una con su ropa “mejorcita”, como ella decía, para los domingos o para cuando saliera de paseo. La otra maleta […]